Mostrando las entradas con la etiqueta Presencia Solar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Presencia Solar. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de febrero de 2014

7- Hacia la Síntesis


         El complemento del Sol es la Paz.
         Luz y Paz son energías complementarias de la Unidad de Vida.

         La LUZ no es simplemente la luz física, sino la Luz espiritual que es AMOR-PROPÓSITO. Esta Luz es el Alma Divina en el corazón de todas las cosas, porque todo lo que existe lleva el Aliento Luminoso del AMOR-PROPÓSITO de la Presencia Universal.
         Su complemento, La PAZ, es el aspecto de completo silencio y serenidad de La Presencia. También podríamos decir que es el aspecto “VACÍO” de todas las formas creadas…
         LUZ es el Corazón de Amor y el ímpetu siempre “activo” de la Voluntad Espiritual, impulsando el progreso. PAZ es la contracara de la Luz, su aspecto “pasivo”, podríase decir, siempre PRESENTE.

         Ambas Energías son “cualidades” vivas de la PRESENCIA UNIFICADA.
         Esta ‘Presencia’ es el Espíritu Solar en todo.

         El “Sol” es el símbolo que representa, tal vez como ningún otro símbolo, los aspectos integrados de “La Presencia”.
LUZ del Propósito, AMOR en la Unidad, PAZ trascendente…; aspectos integrados de la única y eterna PRESENCIA DE LA VIDA, a la cual hemos llamado:

“PRESENCIA SOLAR”

         Los nombres dados a la Deidad, y las palabras empleadas para explicar la Manifestación de la Vida, han confundido a los estudiantes dentro de un laberinto del cual muchas veces vemos que no pueden salir. Solo la “Síntesis de comprensión” es la luz-guía que puede sacar al estudiante del laberinto de palabras diversas en torno a la filosofía de la existencia y del espíritu.
         Cada cultura y pueblo, cada religión y cada filósofo ha empleado palabras propias para explicar lo que interpretaban como “la Verdad”, y esto ha confundido a muchos humanos que no han sabido ir más allá de las ‘palabras’ y ‘maneras’…
         La libre INVESTIGACIÓN y la INSTRUCCIÓN es el camino para ver lo que hay en común entre todas las corrientes religiosas y filosóficas; (y en esta investigación podrá el estudiante incluir a la ciencia para compararla con las anteriores ramas del saber y del ser). Realizar esta seria investigación, para extraer las esencias puras de los significados ha sido realizado por pocos humanos; debido a que la gran mayoría de los ‘estudiantes’ se contentan con conocimientos y enseñanzas “de segunda mano”, sin ponerse a reflexionar por sí mismos hondamente para hacer la “limpieza” tan necesaria de creencias e ideas, forjando así sus propias teorías y comprensiones.
         Como se dijo, la mayoría se contenta con ‘creer’ lo ofrecido por unos seres “elegidos” que han dado sus vidas a la investigación y entregado sus almas a la búsqueda de la Verdad. Quienes así lo hicieron dejaron huellas y frutos… sí…, pero no para que sus descendientes y posteriores generaciones tomasen esos frutos como dogma o doctrina de fe…, y esto es lo que, lamentablemente, ha ocurrido una y otra vez en la Humanidad.

         Todas las religiones, prácticamente sin excepciones, ofrecen un conjunto de doctrinas, creencias y métodos que dicen conducir a la espiritualidad, todo lo cual ya está armado y es ofrecido como un “combo” que el peregrino debe aceptar o rechazar. En ninguna religión organizada e institucionalizada hay lugar para la libre investigación, para la originalidad en el pensamiento… Todas llevan sus creencias, sus métodos, ritos y costumbres tradicionales, y no ceden jamás ante un espíritu sanamente inquieto que se siente impulsado a cuestionar todas las cosas, ‘lo establecido’, desde la raíz…
         La idea de la ‘herejía’, por ejemplo, tan presente en la historia del Cristianismo, se ha basado en la acusación condenatoria hacia quienes se atrevían a pensar y a sentir en forma original o diferente a como la tradición religiosa ordenaba… Pero no se piense que las religiones orientales están acaso exentas del fanatismo y la ignorancia, pues no es así, ya que también en éstas existe el prejuicio y la presión condenatoria de las creencias ortodoxas. El mal de la estrechez mental y la herrumbre en las creencias es común a todas las religiones y filosofías establecidas, por el simple hecho de que “lo establecido como ‘creencia’ no puede jamás ser La Verdad”. La Verdad está, en todo caso, más allá del plano de las creencias; la Verdad no necesita de “la creencia”, existe por sí misma y no tiene “nombres”, porque las palabras la limitan, encerrándola entre los ‘paredones’ de significados condicionados según la capacidad de la conciencia.
         El mundo de significados es importante en un tramo del largo Sendero del alma; pero así como el alma entró en el laberinto del ‘Intelecto’, en el mundo de significados, así deberá salir airosa de allí, con la Comprensión de la SÍNTESIS a cuestas. Al salir de tal laberinto mental, olvida todos los nombres y las palabras; aunque las conoce, ya no le importan, porque guarda un único fruto de su paso por el “laberinto de ideas”: la COMPRENSIÓN DE LA UNIDAD.
         Esta “Síntesis” solo puede ser lograda a través de un arduo “trabajo interior”.

         La Verdad, entonces, no necesita de nombres y está más allá de las particulares creencias de una u otra forma de filosofía o religión; pero si hemos de darle un nombre…, Nosotros optamos por decir:

LA VERDAD ES LA PRESENCIA ETERNA DE LA VIDA,
ES EL SOL EN TODAS LAS COSAS,
ES LA ‘LUZ’ Y LA ‘PAZ’ DE ESTA “PRESENCIA” EN TODO.

         Con esta orientación de significados hemos comenzado esta transmisión, y con los mismos concluimos, reafirmando conceptos claros y precisos a cerca de la COMPRENSIÓN que debe nacer en las almas humanas, a fin de ofrecer una ayuda para salir del ‘laberinto’ de confusión en el cual tantos peregrinos perdidos se hallan.
        
         La Luz de estas transmisiones conllevan un propósito y este es “el servicio a las almas”.
         Las almas son ‘salvas’ cuando encuentran la COMPRENSIÓN, y lo único que las condena es la Ignorancia.
         Es por ello que encender una Antorcha en el tortuoso camino de las almas jóvenes, se ha convertido en nuestra tarea desde hace eones de vuestro tiempo terrestre, y aún sigue siendo ésta, nuestra labor en el Amor de la Unidad.


LUZ Y PAZ EN LOS CORAZONES.


Jerarquía Solar



sábado, 1 de febrero de 2014

3- La Presencia Solar


El Sol Viviente está en vuestro corazón.

         Esta es una ‘clave’ que siempre se ha revelado a lo largo de los milenios de la historia del hombre sobre la Tierra, aunque en más de una ocasión esta verdad ha sido distorsionada por deficiencias interpretativas.
El “Sol en el corazón” del hombre es un destello de la Luz Espiritual del Sistema Solar, que está siempre presente, en todas las criaturas dentro de su esfera de influencia.
         Vuestra tarea, como estudiantes de las Verdades eternas de la Vida, es descubrir lo que es verdadero y desechar lo falso, en cualquier tema y en cualquier lugar donde os encontréis. Por lo tanto, buscad la verdad comenzando por reconocer esta “hipótesis” como verdadera, la cual señala que ‘el Sol Viviente ya está presente en vuestros centros cardíacos’.

         Algunos se preguntarán: ¿No es acaso que esa Luz debe ‘nacer’ en el corazón…, que debe ‘encenderse’…? ¿Cómo que ya está encendida…?

         La Luz del Logos Solar, del Señor Solar, está ya encendida en cada una de sus criaturas. Desde el átomo, hasta las moléculas minerales, los diferentes vegetales, los animales, y el hombre, en todos…, vibra la Presencia Viviente de la Luz de la Vida. Se ha llamado con diferentes nombres a esta Esencia-Presencia de Luz Viviente, comparable a un Sol Eterno. Cada época y/o cultura en la historia del hombre empleó sus propios vocablos para nombrar a LA PRESENCIA de la Vida, pero todos coinciden en el significado: “una única Esencia de Vida Universal que es proyectada en las creaciones menores, materiales, por una Gran Conciencia Solar, un Logos”. Es por ello que el “SOL” ha sido un símbolo de lo Divino para tantas culturas y civilizaciones a lo largo de los milenios. Por lo tanto, amados estudiantes, decir que el Sol Viviente está en vuestro corazón es correcto, por que nada hay que pueda llamarse “VIDA” que no esté iluminado por un destello vibrante del Sol Central de un Sistema.

         Sin embargo, cierto es que para que este Sol espiritual en el hombre  vibre en su mayor sintonía y sincronía con Su Fuente expresándose en la materia con transparencia, debe existir una preparación de los ‘vehículos humanos’, porque la materia grosera de los cuerpos densos del hombre impide a este Sol sutil revelar plenamente Su Presencia, ya que las densidades oscurecen las finas hebras vibracionales del Sol Búdico-Átmico.
         Es por ello que los humanos que aún no han despertado a la conciencia de la Luz espiritual, tienen una vida a oscuras, sumida en la vibración de las ‘tinieblas’, es decir, en la densa ‘niebla’ de la materia astral y física. La materia física-etérica, astral, y mental debe sutilizarse a través de un proceso alquímico de PURIFICACIÓN para que el Sol Viviente que “ya existe” en el plexo cardíaco pueda ir poco a poco revelándose con todo el poder transparente de su Luz, es decir, para que su Luz de Paz, Amor y Unidad pueda expresarse en y a través de los planos físico, astral y mental del hombre. A este proceso de “Purificación-Iluminación” algunos lo han interpretado como “el nacimiento del Cristo Niño en el corazón”, y  el consecuente y complejo proceso de maduración del Cristo nacido. Otros lo han relacionado con un proceso de Iniciaciones esotéricas, con escalonadas y crecientes aperturas y expansiones de conciencia. Todos se refieren a lo mismo, pero hoy aquí estamos considerando el hecho, poco revelado y comprendido, de que el proceso de Iluminación espiritual no consiste en “encender” la Luz interior para que con ‘el tiempo’ vaya ganando más luminosidad…, ya que el Sol espiritual YA ESTÁ ENCENDIDO, y no puede ser ni aumentado ni disminuido. Lo único que puede el hombre hacer es Purificar los vehículos humanos de expresión de ese Sol Viviente, para que así llegue el momento en el cual, ya sin obstáculos ni trabas de ilusiones y espejismos, pueda la Presencia Solar traslucir sus Dorados Rayos, expresándose como CONCIENCIA CONSCIENTE. Es decir, que el Sol, que ya brilla, debe adquirir ‘cualidad consciente’, expresándose como tal.

         El proceso de purga y purificación es un proceso de continuas tomas de consciencia, y esto tiene que ver con la psiquis humana. Las emociones y la mente humana funcionan comúnmente en base a patrones de mecanicidad, que por lo general, no acompañan al brillo del Sol Viviente de la Unidad. La mente mecánica del hombre obedece a códigos de ilusión y separatividad, muy variados y complejos. Es por ello que mientras la psiquis humana siga sujeta a esos códigos mecánicos subconscientes (creencias, conceptos erróneos, mandatos culturales, etc.) el Sol de la Unidad se encontrará impedido de brillar con Su Luz propia, por que ‘Su Casa’, el templo humano, (en especial la mente) está usurpada por el ego inferior, es decir, la conciencia humana basada en la percepción de ‘las formas’ y sus consecuentes complejidades psicológicas.
        
         La PURIFICACIÓN es la base para que el Sol de la Paz y la Unidad pueda vibrar en y a través de los vehículos del hombre.
         El “Sol”, la Presencia Espiritual, ya brilla, siempre ha estado en la plenitud de su Luz, la cual no puede ser, como dijimos, aumentada o disminuida por que es Unidad plena, eterna e infinita, y está más allá del factor tiempo.
         Por lo tanto, no es correcto considerar que el despertar espiritual es un proceso en el tiempo, como muchos estudiantes entienden; porque el tiempo no afecta ni modifica jamás al Espíritu puro.
         Toda la existencia es una manifestación, en tiempo-espacio, de una infinita y eterna Presencia de Vida que está más allá de cualquier limitación condicionada de tiempo y espacio. La existencia, con todas las creaciones o manifestaciones de vida son como ‘el movimiento’ de la Vida’ en una burbuja espacial de Tiempo. Tiempo y espacio se conjugan así en diferentes e incontables formas, dando origen a distintas dimensiones de vida o ‘moradas’ en el Universo. Es en este tipo de conceptos en los que los estudiantes pueden apoyarse para aceptar como “hipótesis” la verdad ya enunciada de que la Presencia Solar en cada criatura no depende del factor tiempo, es un hecho en el AHORA, y ese AHORA es intemporal.

         El Sol de la Unidad y la Paz es esa PRESENCIA, que no puede ser seccionada, dividida o separada de Sí misma. Por lo tanto, cuando nos aventuramos a afirmar que “el Sol Viviente ya vibra en el centro cardíaco de todas las criaturas”, no erramos, sino por el contrario, estamos confirmando el PRINCIPIO DE UNIDAD de la Vida.
         El proceso de la Evolución y los grados iniciáticos se basan en la expresión y expansión progresiva de la ‘Conciencia Consciente’, y esto puede ser entendido como la toma de consciencia, cada vez con menos limitación, de ‘la ilimitada Unidad de la Vida Cósmica’. Esto significa que existen muchos niveles o grados de conciencia, cada uno con un límite de expansión diferente de la Presencia ilimitada.

         Si consideráis a estas ‘hipótesis’ como certezas, por lógica o intuición, veréis que:
-     No necesitáis crear la Unidad; ésta ya existe.
-     No necesitáis ‘encender’ la Luz Crística; porque ya está encendida.
-     No necesitáis terminar con la oscuridad, porque la oscuridad no tiene existencia verdadera, siendo (o ‘pareciendo’) real solo en una delgada franja de evolución durante el pasaje por los planos más densos de la manifestación material.
-     Y  no necesitáis crear la Paz; solo deberéis dejar caer las cáscaras que cubren Su Rostro, el verdadero Rostro de la PRESENCIA SOLAR.

Entrad en estos nuevos conceptos, y así encenderéis el CÓDIGO DE UNIDAD en vuestras almas, que será el que reemplazará a los añejos y endurecidos códigos de creencias relacionadas con la ilusión y la separatividad, que han regido la conciencia de la humanidad por milenios.

Cread el Puente en vosotros hacia ese Despertar.
Sois el Puente y la Luz a la que conduce.
Solo reconocedlo con contundencia.

FUENTE LUZ